Historia de un Hogar Temporal: Consuelo

Este mes es el turno de Consuelo, quien además de ser voluntaria de la Fundación, dedica gran parte de su tiempo a cuidar perritos rescatados en su hogar, ayudándolos a volver a confiar en las personas.

“Decidí ser hogar temporal porque los peludos necesitan un lugar donde aprender a socializar, a vivir en una casa con normas básicas, o a veces porque requieren algún cuidado especial o terapia para rehabilitarse.
Mientras están en casa protegidos, les podemos dar tiempo para encontrar a una familia ideal para cada uno.

La parte más dura, por lejos, es la despedida. Saber que no volverás a verlos. Me ha tocado, y me tocará, tener que vivir ese mini duelo cada vez que se van. Pero el corazón se me llena de alegría cuando alguien los escoge para hacerlos parte de su manada.

Cada vez que dejo ir a uno, permito que uno nuevo, solitario y sufriendo, entre a mi vida y aprendamos mutuamente lo que es el amor verdadero e incondicional.”

Con este breve pero bello testimonio, queremos lograr que más personas pongan una mano sobre su corazón, y decidan ayudar a los animalitos necesitados a poder salir de la calle y encontrar por fin una linda familia que los ame y cuide por el resto de su vida.